Finalmente, después de varias horas de espera, la descarga de la película terminó. Juan abrió el archivo y comprobó que era la versión correcta en castellano. Se sintió emocionado y agradecido de haber podido descargar la película de forma gratuita.
Después de hacer una búsqueda en Google, Juan encontró un enlace en una página web que parecía ofrecer la descarga de la película "Harry Potter y las Reliquias de la Muerte" en castellano. El enlace apuntaba a un archivo en Mega, un servicio de almacenamiento en la nube que ofrecía espacio de almacenamiento gratuito.
Sin embargo, mientras veía la película, Juan se sintió un poco culpable por haber descargado la película de forma ilegal. Sabía que la descarga de películas protegidas por derechos de autor sin permiso era ilegal en muchos países, incluyendo el suyo.